Noticias

En estos días los buques andan cargados hasta sus límites por la containerización de automóviles que solían antes navegar en RORO.

Las tarifas, esos números que danzan al ritmo de la oferta y la demanda, se han catapultado a más de 7000 dólares por contenedor en la ruta que van desde Asia hasta las costas occidentales de América del Sur, narrando un episodio de ascenso que ha dejado a muchos perplejos y a otros tantos preocupados.

Algunos opinan que los acontecimientos en el Mar Rojo, distantes y aparentemente desconectados, no deberían influir en las aguas latinoamericanas.

Sin embargo, en el tablero global del comercio marítimo, cada movimiento es un eco que resuena en todas las orillas.

Los siete mares, después de todo, son uno solo, y un buque que se desvía de su curso habitual en busca de mejores tarifas puede causar una onda que desequilibra la balanza de la oferta y la demanda en lugares tan lejanos como los puertos de América.

Mientras tanto, en los Estados Unidos, el fantasma de huelgas inminentes asoma su cabeza, empujando a las empresas a adelantar sus cargas para evitar quedar atrapadas en un pico de consumo que podría estrangular su flujo operativo.

Y en México, ese primer puerto de descarga y ahora epicentro de un fenómeno llamado ‘nearshoring’, la situación se prepara para recibir una avalancha de volúmenes que prometen transformar su paisaje logístico.

El crecimiento del mercado en México año a año está llegando a los 17%.

La visión de estos gigantes del mar, descargando en México solo para luego navegar hacia el sur casi vacíos, es una imagen que invita a la reflexión.

Estas dinámicas, tan vibrantes como un mural de Diego Rivera, están empujando las tarifas hacia alturas vertiginosas.

Y mientras las navieras juegan su ajedrez de tarifas y rodeos, los clientes permanecen en la orilla, observando impotentes cómo el costo de transportar sus sueños se escala a cifras que rozan las estrellas.

Narrar la saga de los fletes es contar una historia de interdependencia global, un cuento donde cada capítulo revela cómo incluso los mares más distantes y los puertos más ajenos están, de hecho, íntimamente conectados.

Y así, bajo el cielo vasto que cubre tanto a Asia como a Latinoamérica, los buques continúan su danza marítima, orquestada no solo por las fuerzas de la naturaleza sino también por las del mercado humano, infinitamente complejo y misterioso.

Mar Rojo: China en alerta ante permanentes ataques a buques mercantes

El ministro de Relaciones Exteriores de ChinaWang Yi, se reunió con su homóloga yemení, Shaya Mohsen Al-Zindan, en Beijing, donde se discutió la grave situación de seguridad en el Mar Rojo y sus alrededores.

Wang dijo que la situación en el Mar Rojo se debe directamente a la guerra en curso en Gaza. «China pide que se ponga fin al acoso a los buques civiles y al mantenimiento de la seguridad de las vías fluviales en el Mar Rojo, y está dispuesta a seguir desempeñando un papel constructivo en este sentido», indicó un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores en Beijing. Según Splash, China ha mantenido un diálogo con Irán sobre la crisis del transporte marítimo en el Mar Rojo en los últimos meses, pero aparentemente con poco éxito en lograr que los partidarios de los hutíes contengan sus ataques.

Los intereses navieros chinos se encuentran entre los más de 100 buques mercantes atacados por los hutíes desde noviembre pasado en una campaña lanzada en solidaridad con los palestinos que libran su guerra con Israel en Gaza.

Es más, recientemente los Estados miembros de la Organización Marítima Internacional (OMI) pidieron el fin inmediato de los ataques en curso contra los buques y la gente de mar que transitan por el Mar Rojo y el Golfo de Adén.

Leer más

Escasez de contenedores vacíos comienza a ser un desafío en algunos puertos de exportación asiáticos

Pese a que los ataques de Estados Unidos y el Reino Unido contra posiciones rebeldes en Yemen han continuado esta semana, no han logrado hacer cesar los ataques hutíes contra buques del Mar Rojo. El hecho fue admitido por el Presidente de EE.UU. Joe Biden, quien ha afirmado que los esfuerzos intensificados aún “no han logrado proporcionar disuasión”, según destaca el analista de la industria marítima Judah Levine, jefe de investigación de Freightos.

Así, mientras los desvíos del Mar Rojo continúan, las líneas navieras todavía trabajan para ajustar sus velocidades de navegación y agregar buques adicionales para acomodar las rutas más extensas. Al mismo tiempo, disrupciones en el transporte marítimo y los aumentos de costos se encaminan a alcanzar su punto máximo.

Levine destaca que la escasez de contenedores vacíos en algunos hubs de exportación asiáticos está planteando un desafío para los expedidores y propietarios de la carga deseosos de transportar bienes antes de la desaceleración posterior al Año Nuevo chino. Robert Katchatryan, director ejecutivo de la empresa de transporte de carga FreightRight, informa que, la semana pasada, la escasez de equipos ya era evidente en Ningbo (en la imagen), donde «junto con el equipo especializado, incluso los contenedores normales de 40 pies y HC se estaban volviendo limitados».

Tarifas siguen aumentado 

Según el Freightos Baltic Index (FBX), las tarifas marítimas aumentaron entre un 15% y un 25% en las principales rutas desde Asia la semana pasada.

Sin embargo, a medida que las tarifas diarias a la NAWC en la semana se acercan a los US$4.000/FEU y a la costa este han subido a la marca de US$6.000/FEU, desde Asia al norte de Europa y el Mediterráneo se han estabilizado en su mayoría.

Levine sostiene que es posible que la congestión, los cambios de capacidad que se dirigen al Canal de Suez y la escasez de contenedores no estén afectando a las rutas fuera del Mar Rojo tanto como las líneas navieras habían anticipado, ya que, por ejemplo, las tarifas en la ruta Transatlántico aún no han aumentado y algunas líneas navieras, incluso, están posponiendo los GRI (general rates increases) y los recargos planificados hasta febrero.

Fuente:

Hacer Clic para Leer más

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.